A partir del color de marca, se desarrolla una paleta extendida que incluye variaciones en verdes oscuros y verdes claros, junto a una escala de grises. Los tonos oscuros aportan profundidad y contraste, mientras que los claros permiten jerarquizar y destacar información. Por su parte, los grises funcionan como base neutra y de apoyo, facilitando la construcción de composiciones equilibradas en entornos digitales.
Estas variaciones cromáticas podrán aplicarse de manera combinada, especialmente en piezas de mayor extensión como presentaciones, mailing y web, con el fin de mantener armonía visual en cada composición.